karmi

Un negocio o empresa aprovecha lo que llamo una “economía demográfica” cuando su producto o servicio está destinado específicamente a un segmento social estrictamente definido, por edad, género, orientación sexual, o cualquier otro criterio demográfico.

La ventaja (o “economía”) radica básicamente en que definiendo en términos precisos al público al que me dirijo, puedo dotar al producto de características que lo hacen especialmente atractivo y satisfactorio para ese grupo. Más importante aún, le da a mi empresa y a mi producto una ventaja considerable por sobre productos similares pero que no están adaptados o diseñados para un segmento social particular.

Un excelente ejemplo de economías demográficas es el crecimiento incesante del número de productos destinados exclusivamente a mujeres. Aunque en Europa, EEUU y numerosos países asiáticos la tendencia está en auge, en Latinoamérica .Este escaso desarrollo de los productos destinados exclusivamente al público femenino abre, sin embargo, una oportunidad considerable para generar negocios diferenciados con una clientela asegurada, aún en un contexto recesivo.

Si te interesa el tema y querés saber cómo podrías aplicarlo en tu empresa o producto, el jueves 13 de noviembre a las 19 en el SUM de Palace Garden doy una clínica empresaria sobre economías demográficas ilustrada con productos destinados al público femenino.

Como encontrar clientes leales en medio de una economía que se enfría, ¿no suena atractivo? Los espero, postea Eduardo Remolins en su sitio piyamero.